Soroche en Cusco: cómo aclimatarse antes de subir al Ausangate
Por el equipo de XploraWorldWide, operadores del tour en el Ausangate · · Actualizado:
Para evitar el soroche (mal de altura) antes de subir al Ausangate, pasa al menos dos días completos en Cusco (mejor tres) sin esfuerzos, bebe mucha agua, come ligero, evita el alcohol las primeras 48 horas y, si tu médico lo indica, valora la acetazolamida. Es importante porque las Siete Lagunas del Ausangate están por encima de los 4.000 metros, mil metros más arriba que Cusco, y el nevado, de 6.384 m, es la montaña más alta de la región. Si aparecen señales graves (falta de aire en reposo, confusión, pérdida de equilibrio), la única solución es bajar. Abajo tienes el plan día a día y cómo prepararte para el día del tour.

La mayoría de los viajes arruinados en Cusco no se arruinan por el clima ni por la organización: se arruinan el segundo día, en una habitación de hotel, con dolor de cabeza y náuseas. El soroche no distingue entre maratonistas y sedentarios, y no se cura con fuerza de voluntad. Pero sí se previene, y la prevención empieza antes de que subas al avión. Esta guía te explica cómo aclimatarte bien para llegar en forma al Ausangate.
Qué es el soroche exactamente
El soroche, o mal agudo de montaña, no es falta de oxígeno en el aire: la proporción de oxígeno es la misma arriba que al nivel del mar. Lo que cambia es la presión atmosférica. A menos presión, tus pulmones absorben menos oxígeno en cada respiración.
En Cusco, a 3.400 metros, cada respiración te entrega alrededor de un 33 % menos de oxígeno que en Lima. En las lagunas del Ausangate, por encima de los 4.500 metros, ese déficit supera el 40 %. Tu cuerpo puede adaptarse —produce más glóbulos rojos, ajusta el ritmo respiratorio—, pero necesita días, no horas.
Las alturas de tu viaje al Ausangate
Para entender por qué hace falta aclimatarse, basta con mirar cuánto subes desde que aterrizas hasta que llegas a las lagunas:
| Lugar | Altura aproximada | Qué significa para ti |
|---|---|---|
| Lima | Nivel del mar | Punto de partida de la mayoría de viajeros |
| Valle Sagrado (Urubamba, Pisac) | 2.870–2.970 m | Buen lugar para dormir las primeras noches |
| Cusco | 3.400 m | Aquí se nota el primer golpe de altura |
| Pacchanta | Más de 4.000 m (los operadores la sitúan hacia los 4.200–4.300 m) | Inicio de la caminata y aguas termales |
| Punto más alto del circuito de las Siete Lagunas | Hacia los 4.700–4.800 m, según los operadores | El tramo donde más se siente la falta de aire |
| Cumbre del Ausangate | 6.384 m | Solo para alpinistas; no forma parte del tour |
En un solo día subes, por tanto, más de mil metros por encima de la ciudad donde duermes. Por eso la regla no es «estar en forma», sino «estar aclimatado». Si quieres conocer mejor la montaña, tienes nuestra guía del nevado Ausangate.
Cómo se siente y cuándo preocuparse
Los síntomas aparecen normalmente entre las 6 y las 24 horas después de llegar a la altura:
- Dolor de cabeza (el más común y casi siempre el primero)
- Náuseas o pérdida de apetito
- Fatiga desproporcionada al esfuerzo
- Mareo o sensación de aturdimiento
- Dificultad para dormir
Eso es soroche leve y es normal. Con descanso e hidratación suele ceder en 24 a 48 horas.
Hay, sin embargo, señales que exigen bajar de altura de inmediato y buscar atención médica: dificultad para respirar estando en reposo, confusión o habla incoherente, pérdida de equilibrio al caminar en línea recta, tos persistente con flema espumosa. Son poco frecuentes, pero no se negocian ni se esperan a que pasen. La única cura real es descender.
Lo que nadie te dice: no depende de tu estado físico
Esta es la parte contraintuitiva. Un ciclista de competencia puede sufrir soroche severo y alguien que no pisa un gimnasio puede no sentir nada. La susceptibilidad a la altura es básicamente individual y genética.
El mejor predictor no es tu condición física ni tu edad: es cómo te fue la última vez que estuviste en altura. Si ya te pasó antes, planifica con más margen.
De hecho, estar muy en forma a veces juega en contra, porque la gente entrenada tiende a exigirse demasiado el primer día, justo cuando lo que el cuerpo necesita es lo contrario.
El plan de aclimatación que sí funciona
Día 1: llegada, y nada más
Si vienes de Lima o de nivel del mar, tu primer día en Cusco es para no hacer nada. Caminar despacio por el centro, comer ligero, dormir temprano. Nada de tour, nada de subir al Cristo Blanco, nada de celebrar la llegada con cerveza.
Día 2: actividad suave y, si puedes, dormir más abajo
Aquí hay una estrategia que pocos aprovechan: el Valle Sagrado está más bajo que Cusco. Urubamba está a unos 2.870 metros y Pisac a unos 2.970, es decir, entre 400 y 500 metros por debajo de la ciudad. Pasar las primeras noches ahí y subir después a Cusco es la forma más cómoda de aclimatarse, y de paso aprovechas el día visitando Pisac, Ollantaytambo o Moray.
Día 3: prueba de altura
Un día de actividad moderada en altura real, para ver cómo responde tu cuerpo antes de comprometerte con una caminata de 4.700 metros.
Día 4 en adelante: ya estás listo para el Ausangate
Con tres días completos encima, la caminata a las Siete Lagunas se vuelve exigente pero disfrutable. Sin ellos, se vuelve una prueba de resistencia que no viniste a hacer.
El mínimo absoluto son dos días completos en Cusco antes de subir por encima de los 4.000 metros. Tres es la recomendación sensata.

Qué hacer y qué evitar
Hidrátate más de lo que crees necesario. El aire seco de altura te deshidrata sin que lo notes, y la deshidratación empeora todos los síntomas. Entre 3 y 4 litros de agua al día.
Come liviano y con carbohidratos. En altura el cuerpo procesa mejor los carbohidratos que las grasas. Las primeras 48 horas no son el momento del chicharrón ni del cuy.
Evita el alcohol las primeras 48 horas. Deshidrata y deprime la respiración justo cuando necesitas respirar más. El pisco sour puede esperar al tercer día.
No fumes y evita los somníferos. Ambos reducen la oxigenación mientras duermes, que es cuando más baja.
Sube despacio, literalmente. El ritmo correcto en altura es uno en el que puedas mantener una conversación. Si no puedes hablar, vas demasiado rápido.
Altura y frío: el doble reto del Ausangate
En Cusco el soroche suele ser el único problema. En el Ausangate se suma otro: el frío. El Ausangate está en la puna, un paisaje abierto de pastos altos, sin árboles y con viento. En temporada seca (aproximadamente de abril a octubre) las madrugadas son heladas, con temperaturas bajo cero, y al mediodía el sol quema. En temporada de lluvias (aproximadamente de noviembre a marzo) hay nubes, lluvia y a veces nieve.
El frío y la altura se refuerzan: con frío el cuerpo gasta más energía, respiras peor por la nariz, bebes menos agua sin darte cuenta y duermes peor. Tres consejos concretos:
- Vístete en capas y abrígate antes de tener frío, no después. Tienes la lista completa en qué llevar a las 7 Lagunas de Ausangate.
- Bebe aunque no tengas sed: con frío la sensación de sed baja, pero la deshidratación sigue.
- Protégete del sol: la radiación a más de 4.000 metros es muy intensa, incluso con nubes.
Coca, muña y pastillas: qué hace cada cosa
Hoja de coca y mate de coca. Es la tradición andina de siempre y ayuda con la sensación de fatiga y el malestar estomacal. Lo que conviene saber: alivia síntomas, no previene el mal de altura. Un aviso práctico para viajeros: el consumo de hoja de coca puede dar positivo en un test antidoping, algo relevante si trabajas en un sector que los aplica.
Muña. Una menta andina que se toma en infusión y va muy bien para la digestión pesada de los primeros días.
Acetazolamida. Es el medicamento que la literatura médica respalda para acelerar la aclimatación, y suele iniciarse un día antes de subir. Es un fármaco con receta y contraindicaciones —entre ellas la alergia a las sulfas—, así que la conversación va con tu médico antes de viajar, no con el recepcionista del hotel.
Las pastillas que venden en la calle. En Cusco se ofrecen por todos lados compuestos de venta libre contra el soroche. En general son analgésicos con cafeína: te quitan el dolor de cabeza, pero no aclimatan nada. Útiles como parche, no como plan.
Oxígeno. Muchos hoteles y todos los operadores serios tienen balón disponible. Alivia de inmediato, aunque el efecto dura lo que dura la máscara.
El día del Ausangate
Si llegas aclimatado, la caminata a las Siete Lagunas es perfectamente abordable. Tres recomendaciones para ese día en concreto:
- Desayuna, aunque no tengas hambre. La falta de apetito es un síntoma de altura, no una señal de que no necesitas comer. Salir a las 4:30 de la mañana en ayunas a 4.000 metros es empezar con desventaja.
- Lleva snacks de azúcar rápida y come algo cada hora, aunque sea poco.
- Avisa al guía al primer síntoma. No es queja ni debilidad: es información que le permite ajustar el ritmo o tomar una decisión a tiempo. Los guías de la zona llevan años leyendo estas señales.
Cómo está pensado el día del tour
El itinerario de nuestro Tour Ausangate con realidad virtual ayuda a llevar bien la altura: después de salir de Cusco a las 04:30 a.m., hay desayuno ancestral a las 07:30 en Pacchanta, con infusiones de muña y coca, antes de empezar a caminar. La caminata por las Siete Lagunas, de 09:00 a 12:30, es de dificultad moderada, con tramos adaptados y áreas de descanso, y las estaciones de realidad virtual son también pausas naturales. Después llegan el almuerzo, las aguas termales y la visita al centro cultural, antes de volver a Cusco hacia las 08:30 p.m.
Si te bañas en las aguas termales de Pacchanta, hazlo en ratos cortos y sal despacio: el calor y la altura juntos pueden marearte.

Quién debe consultar antes con su médico
La mayoría de viajeros sanos se adapta bien con tiempo. Aun así, habla con tu médico antes de reservar si:
- Tienes una enfermedad cardíaca o respiratoria, o presión arterial alta no controlada.
- Estás embarazada.
- Tuviste antes un mal de altura grave (edema pulmonar o cerebral de altura).
- Tomas medicación habitual que pueda interactuar con la acetazolamida u otros fármacos para la altura.
- Tienes anemia u otra condición que reduzca el transporte de oxígeno.
Y si dudas entre una caminata de un día y un trek de varios días alrededor de la montaña, recuerda que dormir alto exige mucho más: lo explicamos en Ausangate trek o full day.
Para planificar mejor tu caminata, lee también cómo prepararte físicamente para un trekking de altura.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito en Cusco antes del Ausangate?
Dos días completos como mínimo, tres idealmente. Si vienes directo desde el nivel del mar, no recortes este margen.
¿Los niños sufren más el soroche?
No necesariamente, pero les cuesta más describir lo que sienten. Con niños hay que observar más: irritabilidad, falta de apetito o sueño anormal suelen ser las primeras señales.
¿Sirve entrenar antes del viaje?
Para la caminata, sí. Para el soroche, no: la aclimatación no se entrena desde el nivel del mar. Son dos cosas distintas y conviene no confundirlas.
¿Me puede dar soroche aunque ya haya estado en altura antes?
Sí. La aclimatación no se guarda: se pierde en pocas semanas al volver al nivel del mar.
¿Y si me da soroche el día del tour?
Avísale al guía de inmediato. Con síntomas leves se ajusta el ritmo; con síntomas serios la decisión correcta siempre es bajar, y ningún paisaje vale discutir eso.
¿A qué altura están las Siete Lagunas del Ausangate?
Todo el recorrido está por encima de los 4.000 metros. Los operadores sitúan el punto más alto del circuito hacia los 4.700–4.800 metros, más de mil metros por encima de Cusco.
¿Las aguas termales empeoran el soroche?
No lo causan, pero el calor puede marear si ya estás afectado. Báñate en ratos cortos, bebe agua y sal despacio.
En resumen
El soroche es el único factor de tu viaje a Cusco que no puedes controlar con dinero ni con planificación de última hora. Lo único que funciona es darle tiempo a tu cuerpo. Dos o tres días de margen al principio del itinerario son la mejor inversión que vas a hacer en todo el viaje: son la diferencia entre subir al Ausangate disfrutando el paisaje y subirlo contando los pasos que faltan.
Esta guía es informativa y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Si tienes una condición cardíaca, respiratoria, estás embarazada o tomas medicación habitual, consulta con tu médico antes de viajar a gran altitud.


